El siguiente paso digital de México empieza con el talento
- abril 17, 2026
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En los últimos años, el país ha avanzado de manera importante en la incorporación de tecnologías como la nube, los datos y la ciberseguridad. Sin embargo, la conversación
En los últimos años, el país ha avanzado de manera importante en la incorporación de tecnologías como la nube, los datos y la ciberseguridad. Sin embargo, la conversación

En los últimos años, el país ha avanzado de manera importante en la incorporación de tecnologías como la nube, los datos y la ciberseguridad. Sin embargo, la conversación sobre competitividad está evolucionando hacia un enfoque más profundo: cómo asegurar que existan las capacidades humanas necesarias para aprovechar plenamente estas herramientas.
Los datos ayudan a dimensionar esta oportunidad. De acuerdo con el Informe de preparación de Kyndryl 2025solo el 34% de las organizaciones en México se consideran completamente preparadas para enfrentar riesgos tecnológicos y operativos. Más que una limitación, esto refleja el espacio que existe para seguir fortaleciendo habilidades que permitan a las empresas operar con mayor resiliencia, eficiencia e innovación.
En este contexto, también comienzan a surgir iniciativas estratégicas enfocadas en el desarrollo de talento digital, tales como programas de formación y financiamientos en ciberseguridad e IA para mujeres, dos de las áreas con mayor demanda y proyección en el mercado laboral. Este tipo de esfuerzos, impulsados desde la colaboración corporativa y social, contribuyen a fortalecer el ecosistema de talento en el país, pero también invitan a ampliar la conversación hacia un tema fundamental: la inclusión como motor de competitividad.
De acuerdo con el Inegi, menos del 30% de las personas egresadas de carreras STEM en México son mujeres. Reducir esta brecha representa una oportunidad significativa, no solo desde una perspectiva social, sino también económica. Integrar a más mujeres al sector tecnológico amplía la base de talento disponible y fortalece la capacidad del país para responder a la demanda creciente de habilidades especializadas.
A esto se suma un elemento clave: la necesidad de fortalecer la vinculación entre la formación académica y las necesidades del mercado laboral. Alinear los programas educativos con las habilidades que hoy demandan las industrias, así como promover modelos de aprendizaje continuo, será fundamental para cerrar brechas y facilitar la preparación del talento en un entorno tecnológico en constante evolución.