El operativo sanitario cuando el crucero con el brote de hantavirus llega a Canarias: control de síntomas en el puerto, repatriaciones y cuarentenas en Madrid | sociedad
mayo 7, 2026
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El crucero MV Hondiocon 147 personas a bordo y un brote activo de hantavirus que ya ha dejado tres fallecidos, llegará en los próximos días al puerto de
El crucero MV Hondiocon 147 personas a bordo y un brote activo de hantavirus que ya ha dejado tres fallecidos, llegará en los próximos días al puerto de Tenerife. Tras una larga negociación entre la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Gobierno de España, el Ministerio de Sanidad anunció el martes por la noche que aceptaba que el barco viajara hasta Canarias. Las islas españolas, que disponen de una infraestructura sanitaria solvente para responder a la emergencia, son el territorio más próximo a Cabo Verde, donde ha estado fondeado el buque hasta este miércoles por la tarde. Sanidad ha dicho que es “una obligación moral y legal” auxiliar a la tripulación, entre la que se encuentran 14 españoles. El protocolo de actuación para cuando el crucero llegue a tierra ya está en marcha.
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha anunciado este miércoles que durante el fin de semana (previsiblemente, será el domingo) el barco atracará en el Puerto de la Granadilla de Abona, un embarcadero secundario al sureste de Tenerife. Tras la llegada del buque, se hará una evaluación sanitaria de todas las personas a bordo y, “si no tienen ninguna situación clínica que lo impida”, los ciudadanos extranjeros serán repatriados a sus países de origen el lunes. Asimismo, los españoles serán trasladados en un avión militar a Madrid y serán sometidos a una revisión médica y una cuarentena en el Hospital Gómez-Ulla, una instalación militar que dispone de ocho unidades de aislamiento de alto nivel por si surge algún caso sintomático. En este momento, en el crucero están todos aparentemente sanos. Las tres personas que presentaban síntomas fueron evacuadas el miércoles a Países Bajos.
Todo el operativo está coordinado dentro del mecanismo europeo de protección civil y emergencias, un sistema de coordinación de asistencia entre los países miembros. La ministra de Sanidad ha avisado de que todavía faltan detalles del protocolo de actuación por resolver, como la duración de las cuarentenas. Pero subraya que el operativo “no va a suponer ningún riesgo para la población canaria”. Las palabras de la ministra responden al rechazo rotundo de altos cargos del Gobierno canario, como su presidente, Fernando Clavijo, que ha pedido a Pedro Sánchez que reconsidere su decisión de aceptar el barco en Canarias; o el cabildo de Tenerife, que censuró el traslado del buque a la isla alegando que se ponía en riesgo “la seguridad sanitaria, la tranquilidad social y la capacidad asistencial” de Tenerife.
Unidades de aislamiento de alto nivel
El ministerio está en contacto con las comunidades para aterrizar la letra pequeña del operativo y ver cómo proceder. De hecho, ya ha mantenido reuniones con los hospitales españoles que disponen de unidades de aislamiento de alto nivel, unos dispositivos especializados y con personal altamente entrenado para minimizar el riesgo de contagio de una enfermedad infecciosa. Hay 16 unidades de este tipo en España, ocho en el Gómez-Ulla. En el Hospital Nuestra Señora de la Candelaria de Tenerife hay una y, aunque en este momento no está operativo, según ha explicado la ministra, el Gobierno canario les aseguró que “en 24 o 48 horas” estará lista para ser utilizado si fuese necesario.
Hospital Nuestra Señora de la Candelaria en Santa Cruz de Tenerife, este miércoles. Borja Suárez (REUTERS)
Estas unidades, con todo, se reservan solo para casos sintomáticos. Como en este momento no hay ninguno, el plan inicial que maneja el Gobierno español es someter a toda la tripulación y el pasaje a una primera evaluación sanitaria en el mismo puerto, situado a 10 minutos del aeropuerto. Esos exámenes, que previsiblemente se practicarán el lunes, estarán a cargo de los equipos de Sanidad Exterior.
Si no tienen síntomas ni ningún cuadro médico que lo impida, los ciudadanos extranjeros serán repatriados a través del mecanismo europeo de protección civil, que habilitará los espacios y transportes necesarios, remarcó la ministra, para que puedan regresar a sus países manteniendo todas “las garantías de seguridad” y “sin contacto con la población local”.
De la misma forma, los españoles, tras ser examinados también en el puerto tinerfeño, viajarán en avión militar a la base de Torrejón de Ardoz en Madrid y de ahí irán al Gómez-Ulla. “Permanecerán en cuarentena todo el tiempo necesario según los protocolos clínicos”, señaló García. Ese hospital, además de las unidades de aislamiento de alto nivel, cuenta también con la infraestructura necesaria para hacer las pruebas para determinar la presencia del virus.
Según avanzaron anoche fuentes del Ministerio del Interior, la evacuación del pasaje se iniciará el lunes. El Ministerio de Defensa se encargará del traslado del grupo de españoles y se le ofrecerá a los países miembros de la Unión Europea que llevarán a cabo la repatriación de sus nacionales. Si algún Estado no pudiera hacerse cargo de la carga, la Comisión Europea se ocupará de llevarlos de vuelta a su país de origen. En cuanto a los pasajeros de países fuera de la UE, este jueves habrá una reunión con el Ministerio de Exteriores “para coordinar las acciones previstas”, indicaron estas fuentes.
Interior subrayó que, hasta la llegada de sus aviones, todo el pasaje permanecerá dentro del crucero.
Para Salvador Peiró, epidemiólogo de Fisabio-Salud Pública, hay cierta “sobreactuación” en la medida de confinar en un centro sanitario a personas aparentemente sanas: «Están intentando dar una señal de tranquilidad a la población, pero no porque sea necesario. Esto no es la covid ni de lejos. El hantavirus no es fácilmente transmisible entre humanos».
El posicionamiento de este investigador casa más con el planteamiento que, horas antes del anuncio del ministerio, había defendido públicamente el secretario de Salud Pública catalán, Esteve Fernández: el alto cargo preveía que los catalanes a bordo del barco, si estaban asintomáticos, permaneciesen en aislamiento domiciliario en sus hogares al bajo del crucero.
Pello Latasa, vicepresidente de la Sociedad Española de Epidemiología, asegura que, con la evidencia científica en la mano, lo que se ha hecho de evacuar a los casos sintomáticos y hacer seguimiento a los contactos “entra dentro de lo esperable”. Sobre la rigidez de las cuarentenas, Latasa entiende que en casos tan mediáticos como este, influye no solo el riesgo de transmisión, sino también el nivel de tensión social. «A los contactos hay que seguirlos, pero lo que no explican los protocolos es dónde hacer ese seguimiento. Si el contacto ha sido muy bajo, puedes ser flexible. Si no lo sabes, conviene ser extra cauto, sobre todo, dada la sensibilización social que hay [con este asunto]”.
La incognita de la cuarentena
Lo que no ha concretado la ministra es el tiempo de confinamiento de los españoles asintomáticos. Ese es otro punto de debate en las próximas reuniones con los expertos sanitarios, aunque avanzó que todo dependerá también de cuándo sea “el día 0″ de ese contacto. Esto es, cuando se considera que fue la última fecha de contacto con algún infectado. Según los epidemiólogos consultados por EL PAÍS, puede ocurrir, de hecho, que la cuarentena que les queda por hacer a los tripulantes no sea igual para todos.
Tampoco está claro cómo harán ese confinamiento en sus países los extranjeros repatriados. Toni Trilla, consultor sénior de medicina preventiva y epidemiología del Hospital Clínic, pide “cierta coherencia entre todos” los países para evitar situaciones graves o contradictorias.
El hantavirus tiene más letalidad que el SARS-CoV-2, pero es más conocido y mucho menos contagioso que el microbio que en 2020 provocó una pandemia sin precedentes en el último siglo. Una característica del virus que ha causado el brote en el crucero es que llega a los humanos, principalmente, por contacto directo con heces, orina o saliva de roedores, que son su principal reservorio. La transmisión de persona a persona es menos frecuente, pero posible. De hecho, la cepa que circula por el MV Hondio es, precisamente, la que tiene antecedentes de contagio entre humanos.
Las características y el comportamiento del hantavirus son clave para hacer una evaluación de riesgos y definir la estrategia de actuación y vigilancia epidemiológica una vez que el barco toque tierra. De su capacidad de expansión y transmisión, así como de la situación epidemiológica, dependerá del grado de medidas que habrá que aplicar. La ministra explicó que el operativo es dinámico y se adaptará a las necesidades en cada momento.
Trabajadores de la salud con equipo de protección evacuan a pacientes del crucero MV Hondius a una ambulancia en un puerto de Praia, Cabo Verde, el miércoles 6 de mayo de 2026. (Foto AP/Misper Apawu)Misper Apawu (AP)
Resultan ilustrativas las imágenes difundidas por la OMS de la evacuación de tres personas infectadas: en las fotografías se aprecia al equipo sanitario fundado en equipos de protección individual, con mascarilla y guantes, para trasladar en camilla a los pacientes, que también van vestidos con estos trajes de seguridad. Recuerda a la pandemia de la covid, pero nada es como entonces, insisten una y otra vez los expertos consultados. “Puede ser que un contacto desarrolle síntomas y haya una transmisión secundaria muy local, pero no va haber una propagación masiva”, sintetiza Latasa.
En marzo de 2020, cuando la pandemia de coronavirus acababa de explotar, la OMS también publicó un documento con directrices para gestionar casos y brotes de covid a bordo de buques. En esa circular, el organismo internacional señalaba que al desembarcar casos presuntos, se tendría que hacer todo lo posible por “reducir al mínimo” la exposición de otras personas al virus y la contaminación del entorno. Así, los sospechosos tendrían que portar mascarilla y el personal que participe en su traslado, el equipo completo de protección individual (traje, guantes, mascarilla y gafas).
Sobre la vigilancia epidemiológica de potenciales contactos de ese caso sospechoso, la OMS planteaba que el rastreo debería comenzar “inmediatamente”, en cuanto se detecte un caso presunto a bordo, sin esperar los resultados de las pruebas de laboratorio.
Otro documento de la OMS fechado en 2017, se subrayan estas mismas medidas de precaución y se contempla también medidas de cuarentena para viajeros sospechosos de haber estado expuestos al riesgo. El objetivo es evitar la propagación de la infección. “En cuanto a las enfermedades infecciosas, la duración de la cuarentena es habitualmente igual al periodo de incubación y contagio de la enfermedad”, sostiene este documento. El periodo de incubación de la infección por hantavirus oscila entre una y ocho semanas.
Rastreo de contactos
En ese informe también se plantea que la autoridad competente puede reclamar a los pasajeros información sobre posibles contactos para el rastreo de casos. En el caso del MV Hondiola vigilancia epidemiológica ya está en marcha, pero puede complicarse porque ya va más allá del barco. Ejemplo de ello es el octavo caso confirmado por la OMS: un ciudadano que desembarcó junto a su mujer antes de que se conociera la existencia del brote y que está siendo tratado en Zúrich.
Según ha contado a EL PAÍS un pasajero a bordo del barco, hay 23 pasajeros del crucero que llevan en tierra más de dos semanas tras bajarse en la isla de Santa Elena, entre los que se encuentra la pareja que acabó en Zúrich. Esas personas desembarcaron el pasado 22 de abril en la isla de Santa Elena, 10 días después del primer fallecimiento a bordo, y desde allí iniciaron el retorno a sus casas. La OMS ya ha empezado a contactarlos.
Los epidemiólogos rebajan el nivel de alarma por estos pasajeros que se fueron del barco antes de saberse el episodio infeccioso. Recuerdan, de hecho, que el virus no tiene una transmisión muy eficiente de persona a persona —se necesita un contacto muy próximo y prolongado—, así que no es muy probable que sean infectados y hayan esparcido el virus sin control. «El hantavirus no contagio en fases de incubación. Así que, si estaban sin síntomas, no ha tenido que pasar nada. Puede haber algún caso más, pero prácticamente esto se ha acabado. Que se haya transmitido fuera del barco es prácticamente improbable», tranquiliza Peiró.