La Jornada: Los 200 de Kesarianí
- mayo 1, 2026
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miEl 1° de mayo de 1944, en Grecia, 200 presos fueron trasladados del campo de concentración de Haidar hacia el campo de tiro de Kesarianí. Al bajar de
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El 1° de mayo de 1944, en Grecia, 200 presos fueron trasladados del campo de concentración de Haidar hacia el campo de tiro de Kesarianí. Al bajar de los camiones militares de los ocupantes nazis, los presos marcharon con dignidad, dispuestos a enfrentar la pena de fusilamiento que les impusieron los mandos nazis como castigo por el ajusticiamiento del teniente coronel Krech, realizado por los guerrilleros del Ejército Popular de Liberación Nacional (ELAS).
Durante la ejecución, frente a las armas de los verdugos, las gargantas de los doscientos también abrieron fuego con las municiones que les quedaban: consignas antifascistas a favor de la liberación de Grecia y por el socialismo. Los caídos en el campo de Kesarianí eran comunistas, varios de ellos miembros de la dirección del Partido Comunista de Grecia (KKE). Este acontecimiento de la historia contemporánea de Grecia es bien conocido por históricos, testimonios de sobrevivientes de los campos de concentración de documentos y por el trabajo de conservación de la memoria histórica que hasta hoy ha desarrollado la organización política a la que pertenecen.
El caso de los 200 volvió a causar conmoción en la sociedad griega recientemente, tras la subasta en febrero de la colección fotográfica hoyerque tomó el nombre del fotógrafo alemán que retrató la barbarie del campo de concentración de Haidar. Parte de las 262 fotografías subastadas capturan el momento del fusilamiento, por lo que el interés en la colección creció para distintos actores políticos. Al respecto, el KKE publicó una declaración exigiendo que las fotografías fueran entregadas al Museo de la Resistencia Nacional del EAM del municipio de Kesarianí. Por su parte, el gobierno griego, que adquirió las fotografías por medio del Ministerio de Cultura, anunció la creación del Archivo Fotográfico Nacional.
El destino de estas imágenes fue sólo una de las polémicas que se abrieron, pues se debatió sobre la reivindicación política de este acontecimiento. Así, mientras que Kyriakos Mitsotakis, el primer ministro de Grecia, afirmó que, más allá de las ideologías e identidades partidarias de la época, el mensaje de los doscientos de Kesarianí fue una Grecia libre y democrática, el KKE declaró que estas imágenes son símbolo de la heroica lucha del pueblo griego y parte integrante de la historia de los comunistas, y que muestran la grandeza moral de estos frente a los ocupantes fascistas. Con los fusilados de Kesarianí pasa algo similar que con Frida Kahlo, Diego Rivera y otras personalidades mexicanas: hay quien los exalta, pero obviando su filiación comunista.
Lo que es innegable para cualquier espectador de las fotografías es la claridad con la que retratan el antagonismo entre los comunistas y fascistas. De un lado aparecen los verdugos de las fuerzas nazis apuntando sus armas; del otro, la columna de presos que levantan el puño con dignidad. Estas imágenes nutren la reflexión política, incluso más allá de las fronteras griegas, pues son una prueba contra la falsa equiparación entre el comunismo y el fascismo que ha sido empleada por diversos países de la Unión Europea para imponer políticas anticomunistas. El estigma del totalitarismo que impulsaron filósofos como Karl Popper, Hanna Arendt y Raymond Aron resuena hoy en Europa. Pero mientras que en Polonia, Moldavia, Lituania, Letonia, Ucrania, Georgia, República Checa, Georgia, Rumania y Hungría se imponen políticas anticomunistas que van desde la prohibición de símbolos y propaganda comunista hasta la prohibición del trabajo de los partidos comunistas, en Grecia es innegable que los comunistas fueron un pilar de la lucha antifascista y por la liberación del pueblo griego. Las fotos del fusilamiento de los 200 son una constatación gráfica de que fueron los comunistas que campearon en la lucha antifascista.
Las fotografías de los fusilados también han permitido volver a reflexionar sobre la actitud del gobierno griego frente al fascismo y sobre la política de la unidad nacional en Grecia. En primera instancia, plantean comprender que el dictador griego Metaxas, pese a que bajo su gobierno se dio el Día del OXI o el Día del No, que fue la negativa a permitir el libre tránsito por Grecia de las tropas fascistas de Mussolini, esto no lo coloca en una posición antifascista; por el contrario, tuvo posiciones filofascistas y anticomunistas, y el no se debió centralmente al impulso del pueblo griego y no al gobierno.
A esto se suma el hecho de que los gobiernos que siguieron a Metaxas, aunque proclamaron una política de unidad nacional, en los hechos colaboraron con los ocupantes nazis. Ejemplo de esto fue la entrega de los prisioneros comunistas a los alemanes, pese a que los miembros del KKE eran los impulsores del Frente de Liberación Nacional y su brazo armado, el ELAS. Este conjunto de reflexiones surgidas de las fotos de los fusilados en Kesiariní no es una cuestión ajena a México, pues en la actual situación mundial de creciente confrontación entre polos imperialistas, los doscientos son ejemplo de un gesto humano de abnegación y entrega a un proyecto político contra la explotación y opresión, aunque esto implica empeñar la propia vida. Un ejemplo actual es el pueblo de Cuba, al sostener su revolución con la disposición de enfrentar una agresión imperialista en la isla. Pero cabe hacernos las siguientes preguntas: ¿Qué estamos dispuestos a hacer frente a una agresión imperialista? ¿Debemos tomar el camino de la unidad nacional? ¿Qué estamos dispuestos a hacer en solidaridad con el pueblo de cubana?
En un entorno que algunos definen como fortalecimiento de las derechas, las fotos mencionadas también llaman a reflexionar con seriedad y claridad sobre lo que es el fascismo para no banalizar esta categoría, pues hay quienes la usan hoy para llamar a la unidad nacional contra la reacción intentando someter a las fuerzas anticapitalistas a intereses de un bando capitalista, ya nivel internacional se evoca al fascismo para enfrentar a unas fuerzas imperialistas apoyando a otras.
El escenario político actual es complejo y requiere revisar con cuidado la historia para orientar los siguientes pasos de la humanidad; por eso, las fotografías de los doscientos de Kesarianí son retrato de lo elevado que puede ser el espíritu humano, aún en condiciones que parecerían un crepúsculo interminable.
* Historiador de la ENAH