Paloma Lago coge el teléfono desde su casa de Galicia: “Es una situación muy delicada, estuve callada por respeto a la justicia como se me pidió y ahora, después de las cosas que he escuchado estos últimos días y con la verdad judicial en la mano, ya no tengo que llamar más”. Eso es lo primero que dice y es la primera vez que la presentadora y modelo habla desde que se conoció que en 2025 había interpuesto una denuncia contra el que era entonces conselleiro do Mar de la Xunta de Galicia, Alfonso Villares (con el PP), por un delito de agresión sexual. Explica que lo hace “para contar la verdad judicial”.
Lago rompe su silencio después de que el pasado jueves Villares compareciera ante los medios de comunicación, en un hotel de Santiago de Compostela, durante poco más de ocho minutos y sin permitir preguntas para anunciar que esa causa había sido archivada. Aludió a que “una jueza [la del juzgado de Ferrol que instruyó la causa]tres magistrados [los de la Audiencia Provincial que dictaron el sobreseimiento provisional] y el propio ministerio fiscal” habían dicho “lo mismo” que ya había argumentado él: “Que la acusación carecía de cualquier tipo de fundamento y que no existía base ninguna para procesarme”.
Sin embargo, el auto de la Audiencia Provincial, al que ha tenido acceso a este periódico y que es el último dictado, no afirma tales cuestiones: es un auto de sobreseimiento provisional y no de sobreseimiento libre. Es decir, que la causa puede abrirse en cualquier momento si hubieran nuevas pruebas. El dictamen, con fecha del 8 de abril, es firme y no cabe recurso contra el mismo. Además, “la Policía sigue actualmente con sus líneas de investigación abiertas”, apunta Lago. Y añade: “Existe la posibilidad de que sigan haciendo durante 15 años”, que es cuando el delito prescribiría.
El documento judicial afirma que se archiva provisionalmente porque no existen pruebas suficientes para abrir juicio oral contra Villares. Sin embargo, matiza que lo que se conoce tras la investigación no es “tan concluyente como para justificar un cierre definitivo de la causa”.
Lago denunció a Villares a principios de 2025 por un delito de agresión sexual, que según la documentación ocurrió la tarde del 27 de diciembre de 2024 en la casa de ella, donde ambos se encontraban. Una patrulla de la Policía Nacional y una ambulancia acudieron aquella tarde noche a casa de Lago tras el aviso de su hijo, después de que ella lo llamara para decirle que no se encontraba bien y que necesitaba ayuda. Según el auto de conclusión del sumario, la declaración de Lago fue “persistente en la incriminación y verosímil en su exposición, cumpliendo los parámetros establecidos por la jurisprudencia reiterada del Tribunal Supremo”.
¿Qué explica el auto de sobreseimiento provisional?
El auto explica que para abrir juicio oral contra alguien tienen que darse cuenta de tres cuestiones: que haya un hecho que se pueda constatar, que ese hecho sea un delito, y una persona a la que, con las suficientes pruebas, imputar ese delito. Si no se da alguna de las tres, se puede proceder a cerrar definitivamente el caso ―el sobreseimiento libre―, que es lo que pedía la defensa de Villares. Según el artículo 637 de la Ley de Enjuiciamiento Penalla justicia archiva para siempre una causa cuando no hay “elementos bastantes” para afirmar que algo pasó, porque lo que pasó no fuera un delito, o porque aunque lo fuese, no haya alguien a quien perseguir por él (porque ha muerto, por ejemplo).
El mismo auto dice que “distinta es la lógica del sobreseimiento provisional”, que se da cuando hay “un déficit probatorio” que impide abrir un juicio oral contra el acusado, pero que eso no significa que el tribunal esté diciendo que los hechos no ocurrieron. “En el caso presente”, añade el fallo, “la respuesta procesal procedente es el sobreseimiento provisional”.
Villares, preguntado por este periódico por las afirmaciones del pasado jueves, entre ellas la de que la Acusación “carecía de fundamento”, no niega que fuera una imprecisión, se remite de nuevo a su propia comparancia ante los medios y recuerda que “el auto también dice que hubo una instrucción detallada y diligente y que es una investigación amplia y minuciosa”.
El auto ahonda explica que la investigación judicial fue “desarrollada con notable amplitud y apurando incluso líneas de averiguación que desbordaban los términos originarios de la denuncia” y que fue precisamente esa amplia investigación lo que “dificulta” que los magistrados cerrarán definitivamente el caso. El documento dice que lo que se conoce hasta ahora “no se sitúa a la Sala ante una conclusión nítida y terminal”.
Además, el auto lo relata de una segunda forma: “Dicho de otro modo, la amplitud misma de la investigación ha terminado por configurar un cuadro instructor más abierto que concluyente, más revelador de insuficiencia de justificación que de certeza negativa”.
Eso es lo que pide Lago que se explique: «Era un procedimiento complejo y delicado y la recomendación fue que no se diese ninguna declaración. Por respeto a ese procedimiento ya la investigación, yo no hablé. Ahora es una obligación para mí aclarar la verdad, que no existe ninguna resolución que lo haya absuelto y el último auto deja la posibilidad ―y la esperanza― de esclarecer y descubrir lo que pasó ese día. Eso es lo que a mí me importa».
En junio de 2025 el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ―competente por ser Villares aforado― lo imputó por esta causa. Él dimitió de su cargo como consejero y fue despedido con honores por el Gobierno del popular Alfonso Rueda. El caso pasó a un juzgado de Ferrol ante el que Villares declaró el pasado 15 de septiembre y ahora, con este “sobreseimiento provisional”, afirmó el pasado jueves que pedirá su reingreso en el PP, y demostró que su “buen nombre” había sido “injustamente dañado”.
Aquellas declaraciones, afirma Lago, hicieron que todas las miradas se volvieran hacia ella: «El silencio no es debilidad, el silencio es respeto a la investigación policial ya la justicia. Los tiempos de la justicia y la verdad son sagrados y nadie puede pasar por encima de ellos».
El teléfono 016 atiende a las víctimas de violencia machista, a sus familias ya su entorno las 24 horas del día, todos los días del año, en 53 idiomas diferentes. El número no queda registrado en la factura telefónica, pero hay que borrar la llamada del dispositivo. También se puede contactar a través del correo electrónico 016-online@igualdad.gob.es y por WhatsApp en el número 600 000 016. Los menores pueden dirigirse al teléfono de la Fundación ANAR 900 20 20 10. Si es una situación de emergencia, se puede llamar al 112 oa los teléfonos de la Policía Nacional (091) y de la Guardia Civil (062). Y en caso de no poder llamar, se puede recurrir a la aplicación ALERTCOPS, desde la que se envía una señal de alerta a la Policía con geolocalización.