
El cambio llevó a la construcción de 100.000 metros cuadrados en la planta A1 de Aguascalientes, complejo donde ya se fabricaba tanto Kicks, como Versa y March. Al mismo tiempo, conllevó 240.000 horas de capacitación entre el personal.
Pero el cometido fue claro: trasladar la producción en seis meses al complejo hidrocálido, lo que requirió el traslado de más de 500 contenedores desde Argentina en miras de transportar maquinaria y herramientas, que totalizaron en alrededor de 2.180 equipos que terminaron llegando al área del Bajío.
El ADN de la planta de Morelos también llegó a Aguascalientes, con proveedores que estaban instalados alrededor de CIVAC y que hoy ya están radican en los alrededores de la planta hidrocálida y dentro de la misma como Autotek, Jatco y Topre.
Detrás de la decisión de concentrar las operaciones de fabricación de pick-up de Nissan en América Latina está un interés en costos, al representar menor gasto en logística.
“Los proveedores tienen que ser parte de nuestro trabajo y por eso, debemos de trabajar en familia, por lo tanto, mientras más cercanos y más estrechos sean la relación, es mejor”, comentó Joan Busquets, vicepresidente de Manufactura de Nissan Mexicana.
En un contexto en donde las políticas arancelarias cambian, principalmente en Estados Unidos, optimizan costos luce preponderante para la compañía de origen japonés, de tal manera que la apuesta por México significa una certeza en costos en términos de fabricación.