«No apliques crema hidratante por norma día y noche de forma automática»
- abril 12, 2026
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Menos es más cuando se trata de cuidar la piel, al menos así lo defiende Lidia Maroñas. Esta dermatóloga está preocupada porque llegan a su consulta decenas de
Menos es más cuando se trata de cuidar la piel, al menos así lo defiende Lidia Maroñas. Esta dermatóloga está preocupada porque llegan a su consulta decenas de
Menos es más cuando se trata de cuidar la piel, al menos así lo defiende Lidia Maroñas. Esta dermatóloga está preocupada porque llegan a su consulta decenas de pacientes con el mismo problema: su rutina cosmética es tan elaborada que la piel no la asume. … y se satura.
El consejo de esta doctora experta en cuidado de la piel facial es dejar a un lado el exceso de producto y aplicar la sencillez. Después de años abogando por las rutinas de 10 pasos, la industria de la belleza ha descubierto que un solo producto usado correctamente es suficiente para mantener la salud cutánea.
El gesto que cambiará tu piel es, precisamente, dejar de actuar sobre ella con intensidad. El descanso es igual o más efectivo que una serie de sérums, tónicos y cremas reparadoras aplicadas con religiosidad.

Haz caso a Lidia especialmente «si tienes textura y poros visibles». Estas dos situaciones en tu piel pueden ser síntomas de una saturación que se arreglaría con una rutina de cuidados más espaciada. El cuerpo es sabio y es el primero -antes que la cosmética- en encontrar el camino natural hacia la reastauración cutánea.
«No apliquemos crema hidratante por norma día y noche de forma automática. En pieles grasas o con textura, dificulta el proceso de renovación de la piel», insiste la dermatóloga. «Mi recomendación», dice, «aplícala únicamente si sientes la piel tirante, seca o molesta».
Otro punto clave en la simplificación de la rutina facial es la limpieza. Una piel limpia sin irritación es el lienzo blanco sobre el que el que los activos podrán cumplir su función. «Realiza una exfoliación suave, pero frecuente con activos exfoliantes físicos bien formulados que ayudann a descongestionar el poro ya prepararlo para los sueros y los tratamientos que se aplican a continuación».
Olvídate de usar la misma crema hidratante por el día y por la noche. Si las circunstancias y funciones de tu cuerpo cambian, lo que le apliques también debería cambiar. «Por el día, prioriza antioxidantes seborreguladores como la niacinamida y por la noche, tras la limpieza, alterna serums basados en ácido salicílico, ácido glicólico, ácido láctico», indica Lidia.
Llamar a la simplificación de la rutina cosmética puede alarmar a muchas personas. Hay quienes disfrutan de este momento de su día y no querrían prescindir de sus cuidados. A ellos, Lidia les da un consejo: lo bueno, si breve, dos veces bueno.
«Una vez en semana, date un capricho con mascarillas absorbentes seborreguladoras basadas en arcillas naturales con activos calmantes». Limite los tratamientos más intensos a una vez cada varios días y deje a la piel descansar entre medios.
«En pieles con textura, pequeños gestos bien hechos funcionan muchísimo mejor que rutinas muy elaboradas o largas que obstruyan el poro», declara la dermatóloga.