La paz de los peones
- marzo 27, 2026
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Dos meses ha durado la pataleta de los sindicatos por la decisión de José Luis Sanz de externalizar la limpieza de los colegios públicos en Sevilla. Una apuesta
Dos meses ha durado la pataleta de los sindicatos por la decisión de José Luis Sanz de externalizar la limpieza de los colegios públicos en Sevilla. Una apuesta
Dos meses ha durado la pataleta de los sindicatos por la decisión de José Luis Sanz de externalizar la limpieza de los colegios públicos en Sevilla. Una apuesta valiente que tenía como único objetivo la reorganización de un servicio que no funcionaba y que hacía que los niños tuvieran que asistir a clases con los centros educativos en unas condiciones que no eran las más óptimas. Un político –y más en lo local– es elegido para gestionar y tomar decisiones, aunque a veces eso provoca más de un dolor de cabeza por zarandear lo que era intocable. Y este gobierno es lo que ha hecho: asumir el problema, dar una solución y defenderla hasta el final, a pesar de las críticas de un sector que ha querido tergiversar la realidad y convencer al resto de que habría más de 300 despidos. Nunca estuvo esa idea sobre la mesa y en la paz social que firmaron ayer en el Ayuntamiento quedó muy clara. Sanz ha apaciguado las protestas a sólo unas horas de la Semana Santa. Esa misma que el presidente del comité de empresa dijo que iba a ser «calentita» si el alcalde no se retractaba en su decisión. Una amenaza fuera de tono a la que siguieron pintadas en las fachadas de los colegios, protestas para revender actos públicos, una acampada en la Puerta Jerez y hasta un escrache a dos concejales del gobierno local que acabó en los juzgados. También le tocó a este periódico, al que acusaron de manipular la realidad. Pero al final, la verdad real es la que prevalece y los sindicatos han aceptado la decisión de externalizar la limpieza en los colegios y han reconocido que servirá para «modernizar» un servicio que era caótico. En lo firmado ayer está negro sobre blanco lo que ya se sabía. No habrá amortizaciones de puestos de trabajo ni se van a externalizar otros servicios. Lo mismo que Sanz ha repetido desde aquel 16 de enero en el que hizo pública su decisión. Pero los sindicatos se han empeñado en trasladar a la sociedad una realidad que no se ajustaba a los hechos y que algunos políticos han querido aprovechar en su propio beneficio. Lo cierto es que lo único importante es que los niños van a tener sus colegios en unas condiciones dignas. El resto ni merece la pena, ni tampoco más atención.